La "decisión" de Trump.
Se pueden encontrar en internet miles de artículos de opinión sobre lo que está sucediendo en Oriente Medio y miles más sobre las futuras consecuencias, pero no he encontrado ninguno que se parezca al que voy a exponer a continuación (no digo que no exista, solo que no lo he leído).
Es un poco superficial pensar que las decisiones que afectan a objetivos a muy largo plazo, las toma una sola persona. Normalmente hay un amplio equipo de análisis que presenta un conjunto de operaciones a considerar para lograr el objetivo prioritario para el país, y por lo tanto no existe una precipitada toma de acciones por parte de un dirigente obnubilado por su ego.
EE.UU. tiene desde la II Guerra Mundial el privilegio de ser la potencia hegemónica mundial y su objetivo primordial es prolongar el status durante el tiempo que sea necesario. Para ello cuenta con dos palancas imprescindibles, que no tiene el resto del mundo.
1º). El dólar como moneda de reserva e intercambio comercial mundial, junto con un sistema financiero desarrollado para extender su dominio (SWIFT).
2º) El poder militar.
Para sostener el sistema financiero y obligar a negociar a todos manteniendo el sistema financiero diseñado ad hoc, tiene que contar con un ejército capaz de imponer su ley allá donde se necesite sostener el sistema financiero del dólar.
Con estas dos herramientas, puede ejercer el poder para controlar el mundo a su antojo.
Hay una tercera pata que también es imprescindible, pero que probablemente necesita de las dos primeras para conseguir la independencia primero y el dominio hegemónico después. Esa es la generación de energía.
USA tiene unas características territoriales extraordinarias. Ha contado desde hace más de un siglo con unas extraordinarias reservas de petróleo, gas y carbón, de tal forma que tras la segunda guerra mundial producía la mitad del petróleo del mundo.
Esta ventaja ha tratado de mantenerla durante ochenta años y todos los problemas que han ido surgiendo han sido tratados como parte del objetivo prioritario del estado.
Por ejemplo, en 1970 alcanzó el cenit de la producción de petróleo y rápidamente urdió un plan para mantener la hegemonía, uniendo el dólar con la producción de petróleo en Oriente Medio, dando inicio al “petro-dólar”. Quizás no tenía ya una producción suficiente para mantener el control desde su propia producción, pero mediante acuerdos militares y comerciales se aseguró la hegemonía permanente.
USA defendería a las monarquías del Golfo Pérsico a cambio de que utilizaran en exclusiva el dólar como moneda de intercambio, una vez que el dólar se desligó de su respaldo en oro (final acuerdos de Bretton Woods). Además, el exceso de los beneficios se reinvertiría en los mercados financieros de USA. Un acuerdo perfecto.
Durante décadas este acuerdo funcionó a la perfección, con algún invitado reticente (Irán y la dictadura teocrática de los ayatolas). Cuando algún actor se salía del guion, rápidamente se montaba una operación para volver al redil a la oveja descarriada.
Los intentos de negociar el petróleo en euros-dinar oro de Libia (Gadaffi) terminaron con su defenestración en 2011, lo mismo que sucedió con la campaña de Irak en 2003, para eliminar al subversivo Saddam Hussein y su intención de dejar de negociar el petróleo en dólares.
Pero estos episodios ponían en duda la capacidad de EE.UU: de mantener el control del petróleo, sin una producción propia suficiente. En 2008 el precio del petróleo alcanzó los 150$, porque en 2005 se certificó el pico del petróleo convencional y la incapacidad de aumentar la producción de petróleo en una economía mundial necesitada de más producción, hicieron reventar los precios del crudo.
Tras el crash bursátil y el hundimiento de los precios, rápidamente se recuperó y durante el periodo 2010-2014, los precios se mantuvieron en una meseta en torno a los 100$, movimiento que fue aprovechado para desarrollar las vastas reservas de petróleo de lutitas (shale oil), cuya rentabilidad necesitaba de precios altos del crudo.
USA siempre ha gozado de una tecnología puntera y en poco tiempo, creó una industria que luego sorprendió al mundo con su inmenso poder de extracción de recursos de petróleo y gas, hasta el punto de convertirse en primer productor mundial de ambas materias primas.
Con esta nueva herramienta, EE.UU. diseñó un plan para aprovechar este excedente de recursos y extender la hegemonía mundial, al tiempo que constataba la efímera posición, debido al rápido agotamiento de las reservas.
El plan era sencillo. La privilegiada posición del dólar unida a un excedente temporal de producción de petróleo y gas, le daban una ventana de oportunidad para emprender una campaña mundial que tenía como objetivo primordial hacerse con el control del petróleo mundial. La razón era muy simple, el crudo se estaba agotando y el pastel a repartir iba a menguar con rapidez en la década de 2030.
Así, tras la pandemia, vino la invasión de Ucrania por Rusia, momento que se aprovechó para poner en práctica la primera parte del plan, eliminar a Europa. No es que fuera un mal compañero de fatigas , es que consumía muchos recursos sin tener apenas reservas, lo que unido a China, se consideraba un devorador formidable de recursos ya escasos.
La campaña de Rusia fue un éxito total. Europa dejó de comprar petróleo y gas a Rusia y la carencia de recursos dejó postrada a Europa en una dependencia casi total de EE.UU., en materia de compras de petróleo y gas.
Por lo tanto, todas las acciones que comenzara USA no podían ser respondidas con una oposición manifiesta, ante el temor a un corte de las exportaciones de fósiles.
Una vez completada esta fase, se desprendió de la guerra en Ucrania , dejando a Europa como único soporte (eso si, sin dejar de suministrar armamento que esta vez pagaba muy gustosa Europa).
Pero ahora se abría una ventana de oportunidad que había que aprovechar para terminar de cumplir el objetivo. Dado el excedente de producción de gas y petróleo, que permitía una independencia total del suministro de Oriente Medio (solo Canadá y Guyana eran mas que suficientes), comenzaba la segunda fase del plan.
Primero se eliminó a Maduro y se hizo con el control del petróleo de Venezuela, sorprendiendo al mundo entero al dejar a la cúpula chavista casi intacta.
Y después, el proyecto más complicado, controlar todo Oriente Medio.
Para ello, había que reducir el poder de Irán y sus aliados en la zona y eso era bastante complejo. Hamás en Palestina, Siria (Assad), Yemen (hutíes), Hizbula en Líbano y por fin, Irán al completo.
Inciso.
[Todo este plan contó con la ayuda de las monarquías del golfo, deseosas de eliminar a Irán y en una de las mayores sorpresas, contribuyeron a la ventana de oportunidad de crear un exceso de petróleo adecuado, liberando millones de barriles de petróleo, justo cuando los precios habían descendido por un cierto exceso de oferta. Añadir de forma muy rápida (tres o cuatro meses) unos recursos que debían llegar al mercado en los próximos 18 meses, fue una auténtica sorpresa, porque provocaron un claro exceso de la oferta que causó un desplome del precio del petróleo hasta los 50-55$ (WTI). Nadie comprendía este movimiento, tirando piedras contra su tejado, hasta que se iniciaron las actividades militares.]
Poco a poco, con la ayuda de Israel, fueron desintegrando las complejas redes extendidas durante décadas por Irán, hasta llegar a los ataques de Junio 2025, donde comprobaron las capacidades de defensa y ataque de Irán.
Diseñaron un plan que trataba de establecer un control rápido de la situación, descabezando la cúpula dirigente. El primer paso en Venezuela salió perfectamente y amparados en esa prueba, intentaron hacer lo mismo en Irán el primer día.
Todos sabemos el resultado y tres semanas después estamos empantanados en los que se ha denominado, la mayor crisis de la historia que afecta al suministro de petróleo.
Ahora hay que tomar una decisión.
1º). Continuar la guerra hasta conseguir el cambio de régimen en Irán y completar el objetivo de control del petróleo de Oriente Medio, cueste lo que cueste.
2º) Declarar la victoria y abandonar la zona, para evitar una rápida y peligrosa subida de los precios del petróleo. La incapacidad de reabrir el estrecho de Ormuz, estaría detrás de esta segunda opción.
En realidad, solo se puede tomar una decisión clara.
El objetivo es primordial, puesto que si se abandona la zona, Irán se haría con el control y no solo se perdería la guerra con Irán, sino la influencia del resto de países, que verían este movimiento como un abandono. Sería cuestión de tiempo, retirar su apoyo al comercio en dólares y EE.UU. perdería toda influencia en la zona. El dólar sería repudiado y en la misma operación, USA perdería sus dos palancas, el dólar y el poder militar.
No, solo hay una decisión posible, terminar de cumplir el objetivo, cueste lo que cueste.
Por lo tanto, lo que se deduce de este análisis, es que la guerra va a continuar hasta el final, gane quien gane. Y los precios del petróleo van a conocer una explosión como no hemos visto desde los años 70.
Solo una opinión …
PD. No se pierdan en las continuas declaraciones de Trump y vigilen sus acciones.
Pedir 200.000 millones de dólares al congreso para la guerra de Irán, no es que piense en abandonar, lo mismo que trasladar miles de infantes de marina a la zona.


Da igual cuantas veces se diga, la gente no se entera.
Tim Watkins también lo menciona.
https://consciousnessofsheep.co.uk/2026/03/21/a-great-reset-of-sorts/
Detrás de la complacencia se esconde la incapacidad innata de la humanidad para procesar el tiempo . Un petrolero tarda entre 10 y 15 días en viajar del Golfo Pérsico a Asia. Nos encontramos en el día 22 de la Operación Epic Clusterfuck. Así pues, durante la última semana, los estados asiáticos han estado descargando los últimos petroleros que partieron antes del cierre del Estrecho de Ormuz. Pasarán algunos días más antes de que las refinerías asiáticas tengan que reducir la producción, y por lo tanto, algunos días más antes de que el combustible comience a escasear. En Europa y el Reino Unido, en cambio, el aumento de los precios se debe exclusivamente a las fluctuaciones de los mercados petroleros y se ve amortiguado por la decisión infantil de liberar petróleo de la reserva estratégica (diseñada para mitigar la escasez, no los altos precios). Dependiendo de la ruta elegida (y pocos utilizan el Mar Rojo en la actualidad), un petrolero tarda entre 20 y 30 días en viajar del Golfo Pérsico a Europa. Por lo tanto, seguimos recibiendo suministro de petroleros que partieron del Golfo Pérsico antes de que comenzara el conflicto.
Cuando el último buque cisterna del Golfo descargue su cargamento —en algún momento de la próxima semana—, Europa tendrá apenas unos días antes de sufrir la peor escasez de combustible de su historia. Esta situación puede mitigarse en cierta medida —aunque a un alto costo— mediante la competencia por suministros adicionales de productores fuera del Golfo —si bien es probable que los países asiáticos superen las ofertas de Europa— y mediante nuevas liberaciones de la reserva estratégica. Sin embargo, esto apenas mitigará lo que se avecina.
Quark, excelente artículo y comparto casi todo el análisis. Pero creo que falta el primer acto del plan, que es el que da coherencia a todas las demas fases que describes.
El plan tiene cuatro fases, no tres.
La que describes bien — Venezuela, Oriente Medio, control del petróleo — es la fase final. Pero antes hubo dos fases previas que la hacen posible.
Fase 0 — Neutralizar a Rusia antes de atacar Oriente Medio.
El acoso sistemático a Rusia no comenzó con la invasión de Ucrania. Comenzó en 2014 con el golpe de Maidan, financiado y coordinado desde Washington, como reconoció públicamente Victoria Nuland en la famosa llamada filtrada donde elegía al primer ministro ucraniano. El objetivo declarado por Brzezinski, Wolfowitz y los neocons era impedir que Rusia y Europa se integraran económicamente, porque esa integración habría creado un bloque euroasiático que habría desafiado la hegemonía americana sin necesidad de guerra.
El Nord Stream no fue un accidente de la guerra de Ucrania. Fue el objetivo central. Seymour Hersh lo documentó con fuentes directas, fue una operación americana con apoyo noruego ejecutada en septiembre 2022. Destruir el Nord Stream tenía tres efectos simultáneos y buscados: hacer a Europa permanentemente dependiente del LNG americano a 4-5 veces el precio que pagaba a Rusia, desindustrializar Europa eliminando su ventaja competitiva energética, y hacer imposible cualquier acuerdo de paz entre Europa y Rusia que pudiera restablecer el suministro. Kissinger lo llamaba "el vasallo que no puede rebelarse porque no tiene energía propia."
El resultado fue exactamente el que describes, Europa compra energía americana a precios de crisis, compra armas americanas para Ucrania, y no puede oponerse a ninguna decisión de Washington sin arriesgarse al corte de suministro. Mackinder en versión 2022: quien controla la energía de Europa controla Europa.
Fase 1 — La guerra de Ucrania como operación de contención de Rusia.
El objetivo nunca fue defender a Ucrania, fue sangrar a Rusia en una guerra de desgaste prolongada para impedir que pudiera proyectar poder mientras se ejecutaban las fases siguientes. Rand Corporation publicó en 2019 un documento, "Overextending and Unbalancing Russia", que describe exactamente lo que ocurrió después con un detalle que va mucho más allá de la coincidencia.
La retirada americana de Ucrania que Armstrong anticipa no es un fracaso, es la confirmación de que esa fase ya cumplió su función. Rusia está gastada económicamente, aislada diplomáticamente del mundo occidental, y tiene sus fuerzas comprometidas en Ucrania mientras EEUU ejecuta la fase de Oriente Medio. Zbigniew Brzezinski lo escribió en "El Gran Tablero" en 1997 con claridad perturbadora: el objetivo es impedir que ninguna potencia euroasiática pueda desafiar la hegemonía americana, y para ello hay que controlar el "pivote geográfico" que es Ucrania.
Fase 2 — Neutralizar Europa como potencia independiente.
Lo describes perfectamente con Venezuela y Oriente Medio. Pero el mecanismo de neutralización europea es anterior y más sofisticado. No es solo energético, es financiero. La expulsión de Rusia del SWIFT en 2022 fue el primer uso del sistema financiero como arma de destrucción masiva económica. El mensaje al mundo no fue solo "castigamos a Rusia", fue "cualquier país que desafíe el orden del dólar puede ser expulsado del sistema financiero global de un día para otro." Ese mensaje llegó perfectamente a China, India, Arabia Saudí y Brasil, y aceleró exactamente la construcción del sistema alternativo CIPS y los acuerdos de comercio en monedas locales que ahora amenazan el petrodólar.
Lo que añadiría a tu conclusión final.
Tienes razón en que solo hay una decisión posible, continuar. Pero hay una variable que el plan no controló: el timing de China. El plan asume que EEUU puede completar el control de Oriente Medio antes de que China supere a EEUU en las variables críticas. Esa ventana se cierra en 3-4 años. Si la guerra de Irán se prolonga más de 12-18 meses sin victoria clara, EEUU habrá gastado su ventana temporal en una guerra que no puede ganar militarmente, y China habrá usado ese tiempo para consolidar exactamente el sistema alternativo al dólar que el plan pretendía impedir.
Armstrong lo llama el Panic Cycle de 2027, el momento donde todas estas variables convergen simultáneamente. No es que el plan fracase. Es que el plan tiene un reloj que corre en su contra y todos los actores lo saben.
Como dices al final, no mires lo que dicen sino lo que hacen. Doscientos mil millones al Congreso y marines en la zona no son los movimientos de alguien que planea retirarse. La pregunta que yo me hago ante el previsible fracaso de la supuesta invasión (segun todos los militares), es ¿como reaccionaran Rusia y China, cuando ante el fracaso, el proxi israeli lance la bomba?