Ventas masivas de bonos USA en Marzo, por parte de extranjeros.
El ataque a Irán que comenzó el 28 de Febrero de 2026, no solo subió los precios del petróleo y causó una enorme distorsión en los mercados de materias primas. También afectó a los mercados financieros, fortaleciendo el dólar y debilitando monedas como el yen.
Una de las primeras respuestas para equilibrar esa devaluación es vender dólares en forma de bonos.
La tabla de las posesiones extranjeras en renta fija americana, vió un ataque frontal en las pertenencias de algunos países como China y Japón.
China redujo su cartera de bonos por valor de 41.000 millones de dólares y Japón hizo lo mismo rebajando en casi 48.000 millones su propia cartera, en el mes de Marzo.
Si miramos lo que ocurrió en el mercado, vemos que el bono a 10 años disparó su rentabilidad en Marzo de 2026 (sinónimo de fuertes ventas).
En Marzo, la rentabilidad del bono pasó del 3,92% al 4,31%. En Abril cerró en el 4,39% y en Mayo ya estamos en el 4,60%, por lo que podemos asumir con cierto margen de error, que las ventas han continuado en estos últimos meses, presionando al Tesoro americano.
Cuando el pago por intereses ronda los 1,3 billones de dólares anuales, cada punto de subida de la rentabilidad de la deuda cuenta y mucho.
Mientras tanto, la rentabilidad de los bonos japoneses está disparada. Las políticas fiscales de muchos países desarrollados no solo están ignorando cualquier reducción de la deuda pública, sino que frente al mínimo problema, no tienen inconveniente en aumentar drásticamente el total de la deuda. La subida de los precios del petróleo y derivados, “obliga” a subvencionar el consumo, con fuertes emisiones de nueva deuda para minorar el gasto en combustible. El resultado es más deuda …
“Una de las razones, además de todos los demás "sospechosos habituales", como el aumento vertiginoso de los costes de importación de energía, una grotesca incapacidad para subir los tipos de interés y contener la inflación, por no hablar de la implacable fuga de capitales, es que, como informó Reuters anoche, es probable que el gobierno de Japón emita aún más deuda como parte de la financiación de un presupuesto adicional previsto para amortiguar el golpe económico de la guerra de Oriente Medio.”
Claro, los bonos sufren esta expansión de la deuda en el precio, aumentando la rentabilidad.
Se agotan los calificativos para este colapso (la subida en rentabilidad equivale al desplome en el precio del bono) en la deuda japonesa, cuyas consecuencias se verán más adelante.
Están jugando con fuego y tratando de resistir el desastre. Estamos a dos telediarios de un auténtico crash en el mercado de bonos, porque la tendencia no es cosa de que el estrecho de Ormuz se haya cerrado en Febrero de 2026. Como se puede ver en el gráfico, el cambio brutal de tendencia comenzó en 2020.
Curiosamente, las cifras de inflación de los alimentos en EE.UU. muestran el mismo cambio.
De 2017 a 2020, los precios de los alimentos eran estables, pero en solo tres años, se dispararon y desde entonces no dejan de crecer con fuerza.
Esto muestra que la inflación ha despertado, no solo por los precios de la energía, sino que en 2020 algo se rompió y no solo no se ha arreglado, sino que sigue empeorando.
En 2026, con el cierre de Ormuz, tenemos un potente detonante de una situación tensa, donde ya se gestaba el desastre. La expansión monetaria que explotó en el lejano 2008 ha tardado en afectar la inflación, pero una vez ha comenzado, no va a ser fácil reconducirla. Y las subidas de tipos con la deuda actual, convierte el sistema en una bomba a punto de estallar, si las ventas pánico hacen acto de presencia.
Si la subida de los precios de los alimentos y la energía se traslada a los salarios, la inflación se enquista y cuesta mucho más reconducirla. Y si no se refleja en aumentos salariales, la pérdida de poder adquisitivo nos hace más pobres (hay que recordar que llueve sobre mojado). Con lo que una vez aparece la inflación, todo son malas noticias, con una difícil solución.
Por eso es obligado vigilar los mercados.
Si la respuesta es una nueva ronda de compras de deuda por parte de los BC, monetizando la deuda, podemos asegurar que la desconfianza hará estallar los mercados, en forma de hiperinflación. No será cosa de unos días o unos meses, pero el germen de la destrucción ya está sembrado.






Bueno, sigo vivo y bien, pero me estoy tomando un descanso como anticipé hace unos días.
No sé que decir.
Creo que no se puede decir más claro, viniendo del director de la IEA.
https://www.reuters.com/business/energy/iea-chief-birol-commercial-oil-inventories-depleting-rapidly-only-weeks-left-2026-05-18/
PARÍS, 18 de mayo (Reuters) - Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de Energía, dijo el lunes que las reservas comerciales de petróleo se están agotando rápidamente y que solo quedan reservas para unas pocas semanas debido a la guerra con Irán y al cierre del estrecho de Ormuz a la navegación.
Birol, que participa en la reunión de líderes financieros del Grupo de los Siete en París, declaró a la prensa que la liberación de reservas estratégicas de petróleo había añadido 2,5 millones de barriles de petróleo al día al mercado, pero afirmó que estas reservas "no son ilimitadas".
Birol añadió que el inicio de las temporadas de siembra de primavera y de viajes de verano en el hemisferio norte agotará las existencias más rápidamente a medida que aumente la demanda de diésel, fertilizantes, combustible para aviones y gasolina.
Al ser preguntado sobre sus comentarios en la reunión del G7, dijo que describió "una brecha de percepción en los mercados entre los mercados físicos y los mercados financieros" en lo que respecta al petróleo.