Petróleo 200-250$, TTF gas 100 euros/MWh.
Estaba oyendo por la radio una entrevista a un experto, donde le preguntaban por los efectos de la guerra en Oriente Medio. Respondía lo siguiente:
Todo el mundo espera que la guerra dure poco y sea contenida, bien por agotamiento de municiones (misiles, interceptores), bien por la subida de la gasolina que obligue a Trump a retroceder.
El impacto puede ser medio punto en la inflación y precios del petróleo máximos de 120$.
Me asombra el desconocimiento general de lo que significa un corte de 15-20 millones de b/d de petróleo (sin contar el GNL o los productos relacionados con los fertilizantes).
De momento, Trump apuesta por la rendición incondicional, por lo que una duración de tres o cuatro semanas más es casi inevitable.
Si ese periodo se confirma, los precios del petróleo y el gas, pueden escalar a cifras desconocidas, pero los precios del diésel pueden romper todos los esquemas, dados los bajos inventarios en la OCDE.
La repercusión en la inflación siempre tiene retraso, porque a los efectos inmediatos de la subida de los precios de la energía, hay que sumar en próximos meses la influencia indirecta en todo tipo de productos que usan el petróleo para el transporte, encareciendo todo en sucesivas ondas.
El resultado, si pasamos esas cuatro semanas como condición sine qua non, son precios de 200$ el barril y precios TTF gas europeo por encima de 100 e/MWh. El mundo económico no tiene ni idea de lo que significa semejante distorsión en el mercado del petróleo. No estamos hablando de uno o dos millones de b/d que faltan en el mercado, sino de 15-20 millones cada día que pasa. Este desfase tiene el potencial para derribar cualquier sistema, porque estamos hablando de un efecto pandemia, pero esta vez en la oferta, en lugar del consumo. Si le precio del WTI bajó a negativo como consecuencia de la incapacidad de colocar el petróleo producido, imaginen que ocurrirá si una vez agotados los inventarios , siguen faltando cada día 20 millones de barriles.
Y ya podemos rogar, porque el conflicto no empeore (ataques a infraestructuras y producción de petróleo), porque entonces el daño sería permanente.
Naturalmente, estos precios tomados como referencia, causarían una debacle en la bolsa. Si tenemos en cuenta la burbuja de todo, los descensos ridículos de esta semana se convertirían en crash sostenidos, con caídas similares a 2008 en un primer momento. Los BC acudirán al rescate y emitirán una QE masiva para evitar una crisis que se realimenta cada día, por pánico generalizado.
Esta vez no bastará con un billón de dólares, se necesitarán cuatro o cinco billones al menos, lo que significará una nueva expansión monetaria de tamaño descomunal y después de las caídas iniciales, el oro se dirigirá a los 10.000 dólares la onza, mostrando una desconfianza en el sistema que amenaza con una ruptura total.
Y todo esto, suponiendo que el conflicto dure al menos cuatro semanas. Si se extiende en el tiempo en forma de guerra sin cuartel, el colapso empezará a moverse en torno al crash de 1929, con la variante de hiperinflación si los BC insisten en “proteger” la economía.
Toda la ficción que hemos vivido desde 2008, está en peligro de saltar por los aires. Hay que decir la verdad y es que desde esa fecha , la deuda ha sustituido el motor del crecimiento, y ya solo sabemos crecer dopados permanentemente de deuda, con el agravante en que nos hemos convertido en yonquis de la necesidad de una inyección de deuda cada vez más grande. La dosis habitual ya no ha sido suficiente en 2025 y la deuda mundial ha crecido ocho o nueve veces el crecimiento del PIB mundial, lo que demuestra una gravísima dependencia.
Pero por si fuera poco, el sistema empieza a manifestar signos de quiebra, con algunos movimientos de ruptura, cuando las inversiones efectuadas en determinados sectores son solicitadas como reembolso. La acumulación de deuda hace aguas y la morosidad va a empezar a ser un problema no solo en el sector inmobiliario comercial o el sector del automóvil, sino en todos los sectores al mismo tiempo, cuando los precios del petróleo impacten en la disminución de ventas del consumo.
La pérdida de poder adquisitivo ha sido constante desde 2022, pero en este episodio de precios al alza, va a ser dramática. No es inminente (tardará quizás unos meses), pero la inflación sostenida que se extenderá como un manto de aceite sobre la economía global, va a hundir el consumo porque los precios van a subir muy por encima de los salarios.
Este es un escenario dantesco, pero la tendencia del conflicto es hacia la autodestrucción, no hacia la contención. Se va a necesitar un giro de 180º, para evitar el desastre.
Sí, medio punto de inflación decía el experto …
Todo esto es solo especulación, porque si mañana acuerdan levantar el cierre, no habrá sucedido nada irreparable. Pero la tendencia es la que es, y de momento, si no cambian de estrategia, nos dirigimos a toda velocidad hacia un acantilado al que llegaremos en solo tres o cuatro semanas.
Esta semana el mercado no ha reflejado este potencial de destrucción, pero mañana lunes, las cosas pueden cambiar radicalmente y empezar a mostrar las verdaderas consecuencias de una interrupción tan importante.


La guerra está fuera de control.
https://www.bostonherald.com/2026/03/08/bahrein-reporta-un-ataque-iran-a-planta-desalinizadora-entre-temores-de-ataques-a-objetivos-civiles/
Plantas desalinizadoras e instalaciones petroleras atacadas
Irán y su vecino del golfo Pérsico, Bahrein, reportaron impactos en infraestructura civil el domingo.
Bahrein acusó a Irán de atacar indiscriminadamente objetivos civiles y dañar una de sus plantas desalinizadoras, aunque no dijo si los suministros se habían interrumpido. La nación insular, sede de la Quinta Flota de la Marina de Estados Unidos, ha estado entre los países atacados por drones y misiles iraníes. Los ataques han alcanzado hoteles, puertos y torres residenciales y han matado al menos a una persona.
El ataque a la planta desalinizadora se produjo después de que Irán dijera que un ataque aéreo de Estados Unidos dañó una planta desalinizadora iraní. Abbas Araghchi, el ministro iraní de Exteriores, dijo que el ataque en la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, redujo el suministro de agua para 30 pueblos. Advirtió que al hacerlo “Estados Unidos sentaron este precedente, no Irán”.
Este tipo de noticias, debería abrirnos los ojos a los europeos.
https://www.reuters.com/business/energy/more-lng-tankers-divert-asian-buyers-seek-cargoes-2026-03-06/?utm_source=chatgpt.com