Hay demasiada liquidez en el sistema.
Muchos se preguntan que está ocurriendo con la crisis de suministros de petróleo y otras materias primas y por qué no caen los mercados. Se puede “justificar” por un control del mercado de futuros de papel, pero la respuesta más sencilla es la increíble aportación de liquidez al sistema.
Este gráfico es ilustrativo.
M2 es la masa monetaria mundial, que representa un indicador de liquidez. Es una medida amplia de la oferta monetaria que incluye dinero en efectivo, cuentas de ahorro, fondos del mercado monetario y depósitos a plazo. Ha tenido dos importantes aceleraciones en los últimos años. En 2020, para surtir de liquidez el mercado con el fin de minorar las consecuencias del confinamiento mundial y en 2025, sin ninguna crisis, ha supuesto una auténtica explosión que ha inundado de liquidez todos los mercados y por supuesto, continúa en 2026.
Si nos ceñimos a los principales Bancos Centrales del mundo y extendemos un poco el foco temporal, podemos ver como en 2022-2003 comenzó el movimiento y se aceleró en 2020.
La deuda mundial también ha explotado en 2025, como he venido comentando, con un crecimiento vertiginoso de 28 billones de dólares, sin que en 2025 hubiera habido ninguna crisis.
Las condiciones financieras son excesivamente laxas, lo que supone facilidad de concesión de préstamos, con diferenciales muy bajos entre el tipo de interés de los bonos del estado (considerados los más seguros del mundo en el caso USA) y los bonos de alto riesgo.
Llevamos casi dos meses de crisis en el estrecho de Ormuz, con tendencias inflacionistas debido a la subida de precios del petróleo y en cambio, estos diferenciales siguen en mínimos. Por ejemplo, en 2022 crecieron muy por encima de los niveles actuales.
La única forma de revertir esta tendencia es la subida agresiva de tipos de interés paraa frenar la inflación. Cuando eso ocurra (de momento, todo el mundo está esperando datos), las condiciones financieras darán un salto y lo que hoy es fácil de conseguir (un préstamo) se convertirá en una misión imposible, porque con una recesión por medio y una inflación demasiado alta, nadie querrá arriesgar los préstamos a empresas insolventes o con dificultades.
Sí, cada cosa lleva su tiempo. La inflación necesita meses para sufrir los efectos de primera y segunda ronda, lo que nos lleva a finales del año 2026, antes de ver el efecto pleno de la crisis del golfo.
Mientras tanto, es como si los mercados ignoraran las consecuencias del cierre de Ormuz, y la escasez de suministros. Tantos años de facilidades financieras han creado un “efecto inercia” que no es fácil de superar.
Así, ya podemos entender como las bolsas se mantienen en máximos históricos y los bonos no tienen problemas de financiación, porque el riego de liquidez es tan alto que hay dinero para todo.
Estamos en una burbuja de valoración de múltiplos, dentro de otra burbuja de liquidez, lo que precipita un aumento inacabable para los mercados. La deuda se ha convertido en el maná que brota infinito de las entrañas del mercado, apoyado por los BC, en su afán de reducir los riesgos de eliminar la liquidez de los mercados.
El problema es que un dato inesperado (una inflación más alta de lo previsto, por ejemplo), puede desencadenar una cadena de ventas y pasar de la expansión monetaria a la contracción, en un movimiento tan rápido que coja a todos desprevenidos. Luego, el cuello de botella que se presenta, cuando todos quieren vender y nadie compra, precipita un crash en los mercados como hemos visto otra veces.
Pero de momento, la liquidez manda y sigue aumentando …
Es increíble que estamos viviendo en directo, un cambio radical en la tendencia de crecimiento económico mundial, debido a la escasez de materias primas y los mercados son incapaces de ver que no es algo que se vaya a producir mañana, es que ya lo estamos sufriendo. La mejor imagen es la del coyote persiguiendo al correcaminos, corriendo en el aire debido a la inercia de la carrera. Siempre acababa igual, con el coyote empotrado en el suelo del acantilado.
Sabemos lo que va a ocurrir (es imposible no estar al tanto de las noticias), pero nos creemos tan listos que todo el mundo piensa que le dará tiempo a salir, antes de que el coyote empiece a caer …
Mención aparte, los futuros de papel del petróleo sí es muy posible que estén manejados, bien directamente, bien indirectamente, para facilitar el control de los precios del petróleo. De momento, han aprovechado el petróleo en tránsito para abastecer los mercados y luego, el petróleo almacenado procedente de Venezuela, Irán y Rusia, junto con la liberación de reservas estratégicas. No obstante, todo se va agotando y una nueva emisión de más reservas estratégicas , es lo único que queda para mitigar la escasez en el mes de Mayo-Junio.
No sé cuanto tiempo, podrán resistir, sin que la escasez llegue a los mercados occidentales, porque el tercer mundo, como siempre, ya lo está pagando primero.
Entre la liquidez de los mercados y el breve paréntesis del uso de los inventarios y reservas estratégicas, han conseguido ganar tiempo, sin que el colapso haya impactado en los mercados. Nadie sabe cuando explotará todo, pero la dirección es inequívoca …
La gente sigue como si no pasara nada y aún peor, tantas semanas de conflicto en el golfo empieza a pesar en las noticias, pareciendo que todo se ha enquistado y no pasa nada porque el tiempo vaya pasando, cuando esto es una catastrofe directamente proporcional al tiempo transcurrido. Es decir, no solo no disminuye con el paso del tiempo, sino que se hace más y más grande, cuanto más dure el cierre del estrecho.






Los mercados ya no representan la situación real.
Corea del Sur es un país muy rico, pero sin recursos. El cierre del estrecho de Ormuz, muestra lo que ocurre a una economía rica, pero sin recursos.
https://www.telegraph.co.uk/business/2026/04/20/south-korea-braces-for-an-end-to-modern-life-as-we-know-it/
Si se recorren los 64 kilómetros que separan el aeropuerto de Incheon, un centro internacional cuatro veces más grande que Heathrow, del centro de Seúl, la vida parece continuar prácticamente con normalidad.
Las calles están abarrotadas de gente, las vallas publicitarias que harían palidecer a Piccadilly Circus o Times Square brillan en cada esquina y los 16.000 rascacielos de la ciudad permanecen brillantemente iluminados.
Pero ahora que se han entregado los últimos cargamentos de petróleo que debían salir del Golfo antes de la guerra y ante la escasa certeza a largo plazo sobre la reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, las autoridades se preparan para lo peor.
Prohibiciones de circulación y racionamiento de bolsas de basura
Los empleados estatales tienen prohibido conducir un día laborable de cada cinco en un esfuerzo por preservar las reservas de gasolina; sin embargo, con los precios en las gasolineras subiendo más del 20%, la medida podría resultar inútil.
Millones de residentes de Seúl han optado por el metro, y tres taxistas declararon por separado a The Telegraph que estaban pensando en dejar su trabajo después de que el precio del combustible hubiera mermado sus ingresos.
Mientras tanto, se están racionando los productos derivados del petróleo, lo que provoca escasez de artículos como bolsas de basura. También se ha pedido a la población que cargue sus coches eléctricos y teléfonos móviles solo durante el día y que considere reducir la duración de sus duchas diarias para aliviar la presión sobre la red eléctrica nacional.
Un plan de 12 puntos presentado por el Sr. Lee también indica que los electrodomésticos como las aspiradoras y las lavadoras solo deben utilizarse durante el fin de semana y que, siempre que sea posible, la gente debería ir en bicicleta en lugar de en coche.
En otros lugares, se ha indicado a los edificios gubernamentales y a las empresas públicas que instruyan a su personal para que utilice las escaleras en lugar del ascensor siempre que sea posible. También se han eliminado los límites a la generación de energía a partir del carbón y se aumentará la utilización de los reactores nucleares al 80%.
Las exportaciones de combustible para aviones, del que Corea del Sur es un importante productor, se han suspendido para salvaguardar el suministro a las aerolíneas locales ante el temor de que las refinerías se queden sin materia prima.
Creo que el cierre del mar Rojo, cada vez está más cerca, si EE.UU. prosigue con su intención de bloqueo a Irán.
https://oilprice.com/Latest-Energy-News/World-News/Iran-Issues-Stark-Warning-Over-US-Naval-Blockade.html
Irán ha advertido al mundo que no puede ni podrá garantizar el paso seguro por el estrecho de Ormuz si Estados Unidos continúa intentando restringir las exportaciones de petróleo de Teherán.
Tras un fin de semana lleno de giros inesperados y crecientes tensiones, el primer vicepresidente de Irán, Mohammad-Reza Aref, declaró a primera hora del lunes que la seguridad en el estrecho de Ormuz tiene un precio.
“La seguridad del estrecho de Ormuz no es gratuita. No se pueden restringir las exportaciones de petróleo de Irán mientras se espera seguridad gratuita para los demás”, escribió Aref en una publicación en X.
“La elección es clara: o un mercado petrolero libre para todos, o el riesgo de costes significativos para todos”, dijo el alto funcionario iraní.
«La estabilidad de los precios mundiales del combustible depende de que se ponga fin de forma garantizada y duradera a la presión económica y militar contra Irán y sus aliados», concluyó Aref en la publicación sobre X.