El punto de no retorno.
Solo ha pasado una semana desde el comienzo de los ataques a Irán y ya se empieza a reclamar el uso de la reserva estratégica de petróleo en Japón, hay problemas de abastecimiento de nafta en algunos lugares y cunde la sensación de que algo grande está a punto de ocurrir.
Por el contrario, las bolsas americanas están soportando la crisis como si no fuera con ellas. Apenas han bajado.
Trump ya ha perdido la guerra del golfo. En el mismo momento que Irán decidió “cerrar” el estrecho de Ormuz, no hay fuerza militar capaz de obligar a “reabrirlo”. Después del ejemplo de los hutíes en el mar Rojo, con constantes bombardeos durante meses, sin conseguir nada, es evidente que Irán puede mantener el control del estrecho el tiempo que quiera. Y la vía de agua que tiene abierta la economía mundial es demasiado grande para obviarla.
Semejante retención de petróleo tiene consecuencias mortales si se prolonga el tiempo suficiente. Es difícil evaluar cuanto tiempo, porque tenemos que contar con el petróleo en el mar que se entregará en los próximos días, además de las reservas estratégicas, pero por ejemplo, azufre, urea y amoniaco, no tienen reservas estratégicas, así que el efecto es bastante más rápido que sumar el tránsito en el mar más las reservas de cada país.
Un mes parece ser una cifra bastante razonable para concluir que los efectos serán irreversibles. ¿Cómo?
El punto de no retorno se alcanza cuando la economía se hunde. Y el principal indicador es la bolsa. Por lo tanto, hay que vigilar un crash en las bolsas del mundo, para establecer ese día como el inicio de la crisis económica imparable.
Los mercados están monitorizados para evitar ese crash. Pero hay algo que no pueden eludir, la escasez. Una vez instalada en el mercado, es imposible erradicar sus efectos y tarde o temprano será inevitable el contagio a las empresas que cotizan, cuando los pedidos no lleguen o las mercancías no estén disponibles habitualmente.
Un día, nos levantaremos y asistiremos a una debacle mundial. Ese es el punto de no retorno que quieren impedir.
Independientemente del acontecimiento, la economía mundial estaba agotada completamente. Mantener la ficción mediante la inyección continua de deuda, solo ha conseguido ganar tiempo y posponer el reajuste necesario para acomodar el crecimiento a sus variables fundamentales.
No podemos crecer de forma natural, porque el sistema ya no lo permite. Los insumos son más caros y difíciles de obtener, la pérdida de poder adquisitivo es generalizada desde la crisis energética producto de la invasión de Ucrania y el giro en la tendencia de la inflación y los tipos es irreversible. La combinación de una deuda impagable con tipos al alza nos conduce a una crisis civilizatoria , si unimos el evidente agotamiento de los recursos.
Ya estábamos en lista de espera para comenzar una crisis sistémica que recondujera la demanda natural con la escasez permanente de la oferta de materias primas. Sí, hemos diseñado un sistema que se parece a Matrix. Si la deuda puede ocultar la escasez, nada puede afectarnos. Financiamos proyectos de mala calidad, para extraer de todo y seguimos con la patada hacia delante. El cuento de la Reina Roja ya ha durado demasiado y cuando se estira una cuerda extensible hasta el límite, finalmente se rompe.
Ya hace algunos años que el exceso de liquidez ha formado una burbuja tras otra. Solo estábamos esperando ese “momento Minsky” capaz de explotar sin remisión el conjunto de burbujas y aparentemente , ha llegado.
Si el conflicto se prolonga unas semanas, el punto de no retorno se alcanzará ya mismo. Y si por un milagro, se arreglan las cosas, solo habremos conseguido ganar un poco más de tiempo.
Hay cuatro gráficos que me gustaría resaltar.
1º). Cuando el 1% más rico acumula gran parte de la riqueza, se produce un crash inevitable. La razón tiene que ver con la pérdida de poder adquisitivo, que acaba por hundir el consumo.
2º). El segundo se parece al primero, pero es algo diferente.
Cuando se produce un desacoplamiento entre el crecimiento del PIB y el aumento de la deuda, se llega a un límite y luego hay un brusco ajuste.
Probablemente, las condiciones financieras se vuelven demasiado laxas, ante la abundancia de liquidez y se forman burbujas. Los modelos de valoración son muy claros en este momento.
3º). El abuso de la deuda hace que vivamos por encima de nuestras posibilidades reales. Si esta situación se prolonga en el tiempo, aparece la escasez, porque la demanda (sostenida con deuda) es superior a la capacidad de extracción de recursos.
El gráfico de los límites del crecimiento ilustra el final de este proceso. Una vez ccasi agotados los recursos, la producción industrial se hunde.
4º). La forma que tienen los sistemas de mostrar el agotamiento es la subida de precios. Cuando en un producto, materia prima, bien o servicio, la demanda es muy superior a la oferta, no hay forma de ajustarse que no sea subir los precios para eliminar demanda, mientras hace más rentable producir o extraer las materias primas o mercancías.
En nuestro caso , hemos acumulado cuarenta años de bajadas de precios después de la crisis del petróleo de la década de los setenta. Y ahora ha comenzado la tendencia contraria al alza. Lo malo es que la deuda es tan elevada que no permite subir los tipos, sin que el sistema se vuelva insostenible.
Estamos comenzando con la tendencia alcista, pero podemos suponer con cierto grado de credibilidad, como la subida de la energía va a disparar los precios.
Y ya está todo relacionado.
En 2020 se acabó nuestro sistema capitalista (crecimiento infinito en un planeta finito) y los intentos por ocultar el “fallecimiento”, solo han retrasado lo inevitable.
El petróleo es la sangre del sistema (si quieren lo centramos en el diésel) y la transición energética no es viable como tal (en realidad todos sabemos que estamos en una expansión energética, donde todas las fuentes, incluidas las renovables, son necesarias para mantener el crecimiento de la oferta energética). El resultado cuando se agota el petróleo barato es el colapso del sistema, hasta encontrar un suelo adecuado a las fuentes disponibles. La acumulación de deuda nunca es una solución, solo un método para postergar el desenlace.
Sí, el punto de no retorno se acerca, sea en esta crisis o en la siguiente … y no se engañen, la guerra de Irán solo es la espoleta que permite activar la crisis.
Podría integrar este análisis con la “ley de los ciclos sociales”, para explicar como se producen los cambios de sistema, pero eso es una historia para otro día …






Otro "peligro" real para el sistema.
No hay plata.
https://www.zerohedge.com/precious-metals/mr-gold-warns-system-reset-silver-lights-fuse-derivatives-time-bomb
"El escritor financiero y experto en metales preciosos Bill Holter (también conocido como Mr. Gold) predijo que para marzo, la plata probablemente sufriría una falla en la entrega del metal físico en COMEX. En otras palabras, la demanda de plata física desbordaría la oferta existente . Las matemáticas son aterradoras y simples, y Holter las desglosa: “El inventario registrado en COMEX en plata es de 86 millones de onzas. El segundo día de marzo, ya hay 52 millones de onzas de plata pendientes de entrega. Eso deja entre 30 y 35 millones de onzas sin cubrir… Esto parece arriesgado. Si tienen 52 millones de onzas pendientes de entrega ahora, ¿dónde estará a fin de mes?"
Acabo de mirar el inventario en Shanghai.
https://www.binance.com/es/square/post/296163476875858
Hoy, mínimos históricos de solo 256 toneladas, frente a más de 3.000 hace unos años.
https://www.ceicdata.com/en/china/shanghai-futures-exchange-commodity-futures-stock/cn-warehouse-stock-shanghai-future-exchange-silver
Bueno, pues ya están aquí los recortes de producción de petróleo por llegar al límite de almacenamiento.
https://www.wsj.com/business/energy-oil/kuwait-cuts-oil-production-as-storage-fills-up-3766b2eb
Kuwait ha comenzado a reducir la producción en algunos yacimientos petrolíferos después de quedarse sin espacio para almacenar su crudo embotellado, dijeron personas familiarizadas con el asunto, lo que indica una crisis de almacenamiento más amplia que plantea nuevos riesgos para el mercado global.
El país, miembro fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, está considerando limitar aún más su capacidad de producción y refinación, a lo estrictamente necesario para cubrir el consumo interno, según informaron las fuentes. Se espera una decisión sobre estos recortes más amplios en los próximos días, indicaron.
El proveedor de datos Kpler dijo que ha visto indicios de que Kuwait ha comenzado a recortar la producción y agregó que el país tendría que recortar más producción en los próximos días, ya que de lo contrario el almacenamiento se llenaría en alrededor de 12 días.
El cierre de un pozo petrolero conlleva el riesgo de dañar a largo plazo la presión del yacimiento e implica altos costos de reinicio, por lo que suele ser una medida de último recurso. La reanudación de la producción puede tardar días o incluso semanas, dependiendo del yacimiento.