El desastre mundial en números.
Vamos camino de terminar el tercer mes desde que se cerró el estrecho de Ormuz, tras el ataque de Israel y EE.UU. a Irán.
Las consecuencias son terribles desde casi todos los puntos de vista, pero me voy a centrar en el petróleo y en el mercado de bonos. Hay que revisar con números, el impacto (tanto presente como futuro) en cada mercado.
1º) Petróleo.
Las mejores y más completas estadísticas de producción y consumo son facilitadas por tres organismos, IEA, EIA y Opep.
IEA siempre es demasiado pesimista con la demanda, y Opep demasiado optimista, siendo EIA la más centrada (lo que no quiere decir que siempre acierte).
Para las cifras de producción actuales y futuras, elijo analizar las aportaciones de EIA, incluso sabiendo que pueden no ser plenamente certeras. Pero solo se trata de dar un adelanto de la magnitud de la “tragedia”.
En el STEO de este mes, EIA facilita la producción mundial mensual de petróleo, que en peak.oil.barrel suelen graficar como en este caso (muchas gracias OVI).
En verde, la línea de producción real de solo petróleo más condensados. La línea roja es la proyección hasta finales de 2027. Los puntos rojos y verde dentro de las líneas, marcan la producción mensula real (verde) y proyectada (rojo).
Por lo tanto, podemos estimar la producción parada desde Febrero de 2026 hasta Febrero de 2027, donde la producción alcanza los valores de un año antes. Así, calculamos la disminución de la producción acumulada.
Kepler nos dice que hasta finales de Mayo se habrá reducido la producción en 1.000 millones de barriles, nuestro punto de partida, que coincide con una producción estimada para Mayo de 73,887 millones de b/d, como se señala en el gráfico.
A esta cifra hay que sumarle los siguientes meses, donde la producción va recuperándose, pero sin llegar a los niveles de Febrero de 2026 (86 millones de b/d).
Junio 2026, 76,5 millones b/d, déficit acumulado 285 millones de barriles.
Agosto 2026, 77,5 milones b/d, déficit 243 millones barriles.
Septiembre 2026, 79 millones de b/d, déficit 210 millones barriles.
Octubre 2026, 80,5 millones de b/d, déficit 170 millones de barriles.
Noviembre 2026, 82.5 millones de b/d, déficit 105 millones de barriles.
Diciembre 2026, 84.5 millones de b/d, déficit 47 millones de barriles.
Enero-Febrero-Marzo 2027, otros 100 millones de b/d de déficit acumulado.
Total 1.000 + 285 + 243+ 210 + 170 + 105 + 47 + 100 = 2.160 millones de déficit acumulado.
Esta misma suma la hice el mes anterior con los pronósticos de la EIA y sumaban 1.400 millones de barriles. El incremento debería ser el mes de Mayo (unos 350 millones de barriles), pero como se puede ver, las cifras han empeorado notablemente.
La razón es que cada mes que pasa, la recuperación de los campos lleva más tiempo y retrasa la vuelta a la normalidad, detrayendo nuevos barriles adicionales.
El descenso de inventarios no es equivalente a la pérdida de producción, porque la demanda también desciende, aunque ni mucho menos en la misma proporción.
Este análisis sugiere que cada mes que pasa, la recuperación de los campos maduros se complica y si dejan pasar unos meses más, la situación puede ser irreversible por agotamiento de los inventarios y la reserva estratégica.
Hace unos días ya decía que no estábamos en una situación irreversible, pero si dejaban pasar solo unos meses más, llegaríamos al fondo de las reservas y entonces empezaría la escasez real y la caza del barril de petróleo a cualquier precio, originando una subida de precios incontenible, donde el precio se fija por la última puja.
A cambio, podemos ver como se están realizando esfuerzos para aumentar la producción fuera de Oriente Medio.
a) EE.UU.
Los equipos de fracturación han aumentado en casi 40, desde el mínimo de Febrero de 2026.
La producción va a aumentar (unos 500.000 b/d), simplemente porque están perforando muchos más pozos (agotando su propio inventario).
b) Venezuela.
La mayor inversión fácil puede recuperar otros 500.000 b/d en dos años.
c) Argentina.
VacaMuerta, yacimiento de esquisto, quiere llegar pronto a producir 1.000.000 b/d.
“A medida que el conflicto en Oriente Medio pone de manifiesto la fragilidad de las cadenas de suministro globales construidas en torno al estrecho de Ormuz, tanto las compañías energéticas como los países importadores están reevaluando de dónde provendrá la próxima generación de barriles confiables. El yacimiento de esquisto Vaca Muerta encabeza esa lista, y Argentina ha abierto 15 nuevos bloques de exploración en la zona a compañías energéticas nacionales e internacionales, la mayor ronda de licitación desde 2016 y más del doble de los seis bloques ofrecidos en la subasta provincial anterior.”
d) Canadá.
Está a punto de aprobar un nuevo oleoducto para transportar 1.000.000 b/d adicionales a los mercados asiáticos en 2027. Las limitaciones de la infraestructura es lo que ha impedido desarrollar las enormes reservas de arenas asfálticas que poseen. Ahora, con el conflicto de Irán, se están acelerando los permisos.
e) China.
Esto es generalizado. Todos los países del mundo que tienen reservas de petróleo, están acelerando la extracción (excepto Reino Unido).
China está en máximos.
Del reporte anterior de OVI, extraigo este gráfico.
f) EAU.
Al salir de la Opep, ya ha diseñado un programa masivo de perforación, para aumentar la producción al límite. Invertirá 55.000 millones de dólares.
EIA en su STEO de este mes, calcula un aumento de la producción de EAU de 700.000 b/d sobre la producción de Febrero de 2026.
2º) Mercados de bonos.
Esta semana ha sido un desastre.
Doug Noland, en su informe semanal, nos resume lo acontecido.
Lo más destacado,
“«Los compradores de bonos del Tesoro obtienen bonos a largo plazo al 5% por primera vez desde 2007». Los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo (30 años) aumentaron 18 puntos básicos esta semana hasta el 5,12%, superando el pico de la crisis de los bonos del Estado de octubre de 2023 y alcanzando el rendimiento más alto desde julio de 2007. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a diez años aumentaron 24 puntos básicos esta semana hasta un máximo de un año del 4,59%, el mayor aumento semanal desde la dislocación del mercado de bonos del Tesoro conocida como el "día de la liberación" la semana del 11 de abril de 2025. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años aumentaron 18 puntos básicos hasta el 4,07%, el nivel más alto desde el 25 de febrero de 2025. Los rendimientos de los MBS de referencia de Fannie Mae aumentaron 27 puntos básicos hasta un máximo de 10 meses del 5,57%, el mayor aumento semanal desde el "día de la liberación".
15 de mayo – Bloomberg (James Hirai): “Los bonos del gobierno británico se desplomaron después de que el alcalde de Manchester, Andy Burnham, se asegurara una vía para desafiar potencialmente a Keir Starmer como primer ministro, amenazando con una inestabilidad política que los inversores temen que pueda resultar en una política fiscal más expansiva. El rendimiento de los bonos a 30 años, el vencimiento más sensible al riesgo político, se disparó hasta 20 puntos básicos hasta el 5,86%, el más alto desde 1998. La preocupación por los altos costos de la energía y la inflación también contribuyó a la subida. El anuncio de Burnham de que pretende presentarse al Parlamento —un requisito previo para desafiar a Starmer— puso a la libra en camino de su peor semana desde 2024 frente al dólar”.”
Aunque la subida de las rentabilidades se ha extendido por todo el planeta, hay tres países que llaman la atención y son el foco de las mayores preocupaciones.
i) EE.UU.
Aunque el bono a 10 años se ha disparado al 4,6%, lo destacado de la semana es la ruptura del bono a 30 años de sus máximos desde 2007.
“El bono del Tesoro a 30 años se vendió en la subasta del miércoles con un rendimiento del 5,046%. En el mercado secundario, este bono ha superado el 5% en varias ocasiones en los últimos años, pero esta fue la primera vez desde 2007 que se vendió en subasta con un rendimiento superior al 5%. Tras la subasta, el rendimiento subió y cerró el viernes en el 5,12%, el nivel más alto desde junio de 2007, superando ligeramente el máximo de octubre de 2023.”
ii) Japón.
El bono a 30 años ha superado el 4% de rentabilidad.
Los bonos a 30 años no se dejan influir por una inflación puntual. La verticalidad de la subida señala algo más que una inflación puntual. Es la desconfianza en el sistema financiero japonés y su enorme deuda, lo que está detrás del impulso alcista de su rentabilidad. Y esto es gravísimo …
iii) Gran Bretaña.
Algo parecido a Japón. La desconfianza ha crecido y cuidado con las ventas pánico que pueden desestabilizar el mercado en cualquier momento.
De nuevo subidas verticales y superación de los máximos de la zona de 2008-2009.
He traído los gráficos de 30 años, porque no suelen estar afectados por subidas puntuales de la inflación. Si hay un espectacular gráfico alcista en los bonos a 30 años, que ha roto completamente la tendencia bajista que venía de 1980, es por algo más que una repentina inflación producida por el cierre del estrecho de Ormuz.
Como se ve en todos los gráficos, el cambio se produjo en 2020, donde se marcarón mínimos históricosy desde entonces la tendencia alcista es inequívoca.
Consecuencias.
Estamos ante algo mucho más profundo que una reacción a los últimos datos de la inflación. Es una respuesta lenta a un endeudamiento que ha excedido todos los límites y que no tiene intención de parar. De alguna forma, los inversores venden estos bonos (y por eso sube la rentabilidad) porque desconfían del sistema y para compensar esa desconfianza, exigen cada vez mayor rentabilidad.
Esto es contradictorio con la reducción de los diferenciales con la deuda de alto riesgo, que está en mínimos.
Los inversores van a tener que decidir si confian en los BC o en el sistema conjunto.
Las sucesivas crisis han sido cortadas de raíz por los BC, desde 2008. Pero el endeudamiento del sistema no ha dejado de crecer, cada vez más rápido.
Lo que debemos valorar ahora, es como la combinación de una crisis en el estrecho de Ormuz, puede dinamitar el sistema hasta el fondo.
La irreversibilidad de esta situación no viene dada por la escasez de petróleo (veremos racionamientos, restricciones y prohibiciones) y la subida de precios reflejada en el IPC, sino porque los cimientos del sistema financiero están siendo removidos.
Una grave crisis de escasez (petróleo y otras materias primas) puede desembocar en una recesión o en una depresión económica, pero si el sistema financiero salta por los aires, la depresión de 1929-1933 nos parecerá un paseo por el parque , comparado con el hundimiento total de todas las estructuras económicas.
Si los precios siguen subiendo, el mercado de bonos amenaza con romperse. Los BC estarán al quite y volverán a intervenir comprando bonos directa o indirectamente. Pero en un episodio inflacionario grave, hacer algo así, puede descomponer los mercados al sumar dos procesos inflacionarios al mismo tiempo. La desconfianza ya está en marcha, pero si le sumamos una QE masiva, el precio del oro no lo encontraremos, signo de que la confianza en la moneda fiduciaria ha desaparecido.
Estamos en una peligrosa encrucijada, que tiene muy mala solución, si es que la tiene.
Y de fondo, esperando su turno, los preparativos para la guerra (rearme masivo) continuan inmunes a todo. Gran Bretaña es un ejemplo magnífico. Las cuentas del país son un desastre, Starmer se enfrenta a una lucha interna, con un apoyo popular ridículo y a pesar de ello, sigue con sus preparativos bélicos.
“El general Sir Gwyn Jenkins, jefe de la Marina Real Británica, anunció que sus homólogos de la Fuerza Expedicionaria Conjunta de 10 naciones (Reino Unido, Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Estonia, Letonia, Lituania y los Países Bajos) acordaron crear una «familia de flotas aliadas» . Conocida oficialmente como la «Iniciativa de las Armadas del Norte» (NNI, por sus siglas en inglés), su objetivo explícito es contener a Rusia en el Ártico y el Báltico. Esto representa la evolución de la política británica para el Ártico y el Báltico, que se detalló el verano pasado aquí .
Estonia, situada en el extremo del mar Báltico, cerca de San Petersburgo, fue identificada como el eje oriental de esta estrategia, mientras que Groenlandia se convirtió en su eje occidental. La inclusión de Groenlandia (que por ahora sigue perteneciendo a Dinamarca), Islandia y, por supuesto, el Reino Unido, permite hipotéticamente que esta «familia de flotas aliadas» vigile el llamado corredor GIUK, que constituye la puerta de entrada de Rusia al Atlántico en el Ártico. Dinamarca también controla el estrecho del Báltico, por lo que la NNI podría, en efecto, bloquear a Rusia hasta cierto punto.
Como se explicó aquí el mes pasado, cualquier bloqueo constituiría un acto de guerra que podría llevar a Rusia a considerar la posibilidad de recurrir a la acción militar en defensa propia si sus advertencias no son atendidas. No obstante, al igual que Estados Unidos ha bloqueado (según se informa, de forma imperfecta) a Irán , también se está preparando para bloquear a China en el estrecho de Malaca mediante su nueva alianza militar con Indonesia, y podría, por lo tanto, aprobar que la Alianza Nacional de Indonesia (NNI), liderada por el Reino Unido, se prepare para bloquear a Rusia en el estrecho de Giuliani-Karabaj y en el estrecho del Báltico.”
Mientras el mundo se precipita en una crisis existencial, los “juegos de guerra” siguen una fase alcista, como preludio de una guerra mundial.
Como se puede apreciar, necesitamos combinar todos los puntos para darnos cuenta de la gravedad de la situación mundial. Esto no es una crisis más que se resuelve como las otras, es una crisis global generada por los excesos. Sí, estamos en overshoot y todo lo que se está haciendo refleja un “modo supervivencia”, donde las viejas reglas ya no existen.
Veremos …
PD.
Ahora mismo veo tres escenarios.
1º) El estrecho sigue cerrado durante meses y el sistema financiero sufre las presiones de los precios y el mercado de bonos, y finalmente, todo revienta. Escenario “irreversible”.
2º) El estrecho sigue cerrado durante meses, pero el sistema financiero aguanta. Crisis descomunal, pero aguantamos a la desesperada, colgados de un hilo que se puede romper en cualquier momento.
3º) El estrecho se reabre mañana o en un par de meses y el sistema financiero no quiebra. Vivimos una grave crisis en 2026-2027, pero finalmente, la campaña de perforación de petróleo sigue adelante y tenemos superavit de petróleo ya en 2027. La vida continúa hasta la siguiente crisis o guerra.
En el largo plazo no ha cambiado nada. En cualquiera de los escenarios estamos consumiendo recursos agresivamente y la tasa de reposición de reservas es muy, muy baja. En definitiva, solo estamos ganando tiempo, a costa de cavar más profundo nuestro destino de “acantilado Séneca” o “pulso energético” (producto del “overshoot” como expuse en su momento). El sistema en su conjunto está en modo sobre-extensión, intentando alargar esa meseta pico a costa de agotar más rápido las reservas restantes, siendo el endeudado sistema financiero el responsable del soporte de inversión para conseguirlo.
Es triste decirlo, pero si somos capaces de elevar la mirada y en lugar de analizar día a día los acontecimientos puntuales, ver como estaremos dentro de 20 años, todo se vería mucho más claro.









Quark publica hoy la aritmética más demoledora de toda la crisis. 2.160 millones de barriles de déficit acumulado hasta febrero de 2027, frente a los 1.400 millones del mes pasado. El incremento es exponencial porque cada mes que pasa la recuperación de los campos maduros se complica irreversiblemente. Y Quark señala el punto de no retorno: cuando lleguemos al fondo de las reservas, y entonces empezaría la escasez real y la caza del barril a cualquier precio.
POR QUÉ LAS BOLSAS AMERICANAS NO HAN CAÍDO: LA CAMISA MENOS SUCIA DE LA AVANDERÍA.
El Dow está en mercado alcista de largo plazo hasta 2032 con un objetivo de 61.608 puntos "nominales". Simultáneamente Europa está en muerte recalentada, y probablemente 2026 puede ser el máximo histórico del CAC40 francés. Esa combinación no es contradictoria. Es el mecanismo de la camisa menos sucia: el capital europeo que huye de la depresión activa va a EE.UU. y sostiene artificialmente el Dow mientras los fundamentos físicos se deterioran exactamente como Quark documenta. Igual que en 1931 la crisis europea empujó capital hacia EE.UU. sosteniendo sus activos antes del colapso americano de 1932.
Pero hay una trampa en ese razonamiento que la mayoría ignora. El Dow en 61.608 en 2032 no es riqueza real. Es ilusión monetaria. Si la Fed monetiza para absorber los 1,1 billones de Treasuries que Japón venderá en 2027, el dólar se deprecia masivamente. Un Dow en 61.608 con un dólar que vale un 40% menos medido en oro o en francos suizos equivale a un Dow de 37.000 de hoy en términos reales. Armstrong lo formuló esta semana con su regla más importante: un bull market real sube en todas las divisas simultáneamente. Si solo sube en dólares es inflación disfrazada de rentabilidad. Exactamente los denarios romanos que Quark describía.
LA INFLACIÓN QUE VIENE Y QUE LOS DATOS OFICIALES TODAVÍA NO REFLEJAN
Aquí está la dimensión que los mercados no están descontando. El IPP americano está al 18% anualizado en abril. Eso no llega al IPC inmediatamente. Tarda entre seis y doce meses en trasladarse al consumidor final. Lo que eso implica es que el IPC americano en el primer semestre de 2027 puede superar el 6-8% sin que ningún modelo oficial lo proyecte actualmente. La OCDE ya revisó al alza su previsión de inflación americana para 2026 hasta el 4,2%, pero eso es el escenario optimista que asume una resolución parcial de Ormuz. Con Ormuz cerrado y los inventarios cayendo hacia el fondo, el escenario realista es del 5-7% en el segundo semestre de 2026 acelerando hacia el 8-10% en el primer semestre de 2027 cuando los efectos de segunda ronda de la crisis de fertilizantes golpeen los precios alimentarios.
En España el IPC oficial de abril está en el 3,2%, pero el Banco de España advierte que si las disrupciones energéticas persisten la inflación puede llegar al 5,9% en 2026. El vector más peligroso para España no es el combustible, que el gobierno puede amortiguar parcialmente con las renovables y las siete plantas de GNL, sino la crisis de fertilizantes que Quark ha documentado extensamente. Las decisiones de compra de fertilizantes para la cosecha de 2027 se toman este verano de 2026. Con el azufre multiplicado por siete en dos años y el ácido sulfúrico por las nubes, el impacto en los precios alimentarios del invierno de 2026-27 y de toda la temporada de 2027 ya está determinado, aunque todavía no visible en los datos del IPC.
Lo que hace este ciclo inflacionario cualitativamente diferente de 2022 es que entonces los bancos centrales pudieron subir tipos porque la causa era monetaria. Esta vez la causa es física. Subir tipos no abre Ormuz. No repone los 2.160 millones de barriles perdidos. No reconstruye las instalaciones saudíes dañadas. Solo destruye el crédito y el consumo mientras la inflación energética y alimentaria sigue activa. Es la trampa perfecta que los arrays de Armstrong proyectan como Ciclos de Pánico en cadena desde junio hasta agosto.
LAS FECHAS EN QUE LOS MERCADOS DESCUENTAN LA FÍSICA DEL SUMINISTRO
Armstrong da hoy coordenadas temporales precisas. El posible máximo intradiario del NASDAQ es la semana del 8 de junio, exactamente cuando el crudo tiene un Ciclo de Pánico. Cuando el mayor mercado de crecimiento del mundo toca máximo el mismo día que el petróleo tiene un Ciclo de Pánico, el mercado de papel ha alcanzado el punto desde el que solo puede ajustarse hacia la realidad física que Quark documenta.
Agosto es el impacto sistémico. Ciclo de Pánico simultáneo en el NASDAQ, el Dow, el yuan chino, el rial iraní y el shekel israelí. Tendremos cinco frentes convergiendo en el mismo mes. Es el momento en que los 2.160 millones de barriles de déficit y el IPP al 18% anualizado dejan de ser números en informes, y se convierten en el precio de la gasolina y de los alimentos que nadie puede ignorar.
LA SEMANA DE PEKÍN QUE ABRIÓ EL TERCER FRENTE.
Mientras Trump hacía el gañan con Xi, Bessent estaba en Tokio conteniendo a los japoneses para que no vendieran sus 1,1 billones de Treasuries, y el sistema americano colapsara.
En la cena de Pekín, Xi le explicó a Trump la trampa de Tucídides y le dijo que el destino no estaba prefijado. Trump escuchó, asintió, y al salir de China declaró públicamente que Taiwán es independiente y no forma parte de la política de Una China, en desafío directo a la advertencia más grave que Xi le había formulado en privado apenas horas antes. Esa declaración fue la clave que desencadenó la venta masiva de bonos soberanos en todo el mundo esta semana. Trump no solo no resolvió ningún frente en Pekín. Abrió un tercero de forma innecesaria y provocadora en el peor momento posible.
Mientras tanto EE.UU. firmaba con Indonesia el acceso al espacio aéreo y marítimo indonesio, posicionándose para controlar el Estrecho de Malaca desde ambos flancos, el cuello de botella por donde pasa el 80% de las importaciones de petróleo chinas. Si Ormuz fue el infarto, Malaca es la arritmia que se está formando mientras nadie mira. Y la declaración sobre Taiwán convirtió esa arritmia en taquicardia. El Ciclo de Pánico del dólar taiwanés que los arrays proyectan para julio tiene ahora su catalizador político confirmado.
EL CALENDARIO DE CONTRO QUE YA ESTA APROBADO
Lo que viene después de la crisis soberana no es solo recesión e inflación. Es el arsenal de control que los gobiernos llevan años preparando en fechas concretas. El Parlamento Europeo vota en junio de 2026 la legislación del euro digital. Estándares técnicos en verano de 2026. Piloto en el segundo semestre de 2027. Emisión plena en 2029. Con límite de tenencia de 3.000 a 4.000 euros por persona, aceptación obligatoria, y capacidad de imponer tasas negativas directas sobre los saldos. La Comisión Europea ya ha publicado abiertamente estudios sobre impuestos de patrimonio, impuestos de capital e impuestos de salida para capturar riqueza antes de que los ciudadanos se reubiquen fuera de su jurisdicción. Armstrong lo dice sin eufemismos: los gobiernos nunca anuncian la confiscación con antelación. La implementan durante las emergencias. Y la emergencia ya está aquí.
LA SECUENCIA QUE LOS ARRAY PROYECTAN.
Entre 2026 y 2027: crisis soberana activa en UK e Italia, inflación americana acelerando hacia el 6-8%, inflación española y europea hacia el 5-6% con riesgo de superar el 8% en invierno si la crisis de fertilizantes golpea plenamente los precios alimentarios, capital huyendo hacia EE.UU., franco suizo y oro, implementación acelerada del euro digital como herramienta de control de capitales.
Entre 2027 y 2028: crisis soberana extendiéndose a Francia y posiblemente España, inflación persistente imposible de combatir con tipos porque la causa es física y no monetaria, disturbios civiles masivos en países con recortes de pensiones, el mínimo del ECM en agosto de 2028 como punto de máxima presión simultánea.
Entre 2028 y 2032: riesgo de ruptura del euro que Armstrong sitúa en 2029, refundación del sistema hacia 2032 cuando el nuevo ciclo de confianza comienza según el ECM.
LA AMARGA CONCLUSIÓN
Quark preguntaba cuándo explotaría la burbuja. Armstrong responde con fechas: junio para el máximo del NASDAQ, julio para el Ciclo de Pánico del dólar taiwanés activado por la declaración de Trump sobre la independencia de la isla, agosto para el impacto sistémico en cinco frentes simultáneos, con la inflación ya imposible de ignorar, 2027 para la transmisión americana cuando Japón venda y la Fed monetice, produciendo la segunda oleada inflacionaria más violenta, agosto de 2028 para el mínimo global.
Cada día que pasa sin resolución de Ormuz, cada declaración que abre un frente nuevo como la de Trump sobre Taiwán, cada vuelta que da la válvula del sistema financiero, cada punto que sube el IPP hacia el IPC que viene en seis meses, la ventana para actuar se estrecha. La camisa menos sucia de la lavandería sigue siendo la americana. Pero el nivel del agua sube a 7.400 millones de dólares diarios. Y cuando llegue al cuello, no habrá camisa limpia en ningún estante, ni moneda digital que compre el tiempo que ya no queda.
Ni en mi escenario más optimista pensaba que llegaríamos a mediados de mayo con Ormuz cerrado sin graves consecuencias palpables en España.
Han subido los combustibles, pero aún podemos llenar los depósitos; han subido los fertilizantes pero no es dramático; no han impuesto teletrabajo obligatorio y los aviones siguen aterrizando.
Los metales preciosos están en lateral.
Todo se está cociendo a fuego lento. Lo que considero más probable es que vamos a aguantar unos años más en modo "más madera" de los hermanos Marx hasta que llegue la guerra que servirá para imponer restricciones a la población... sí no se revela. Y si hay una gran revuelta (dudo que la lideren los europeos étnicos), eso no implicará que el problema de agotamiento de recursos se solucione, sino la caída de los dirigentes.