El acantilado Séneca.
Estamos inmersos en la mayor crisis de la historia, en cuanto al suministro de petróleo (y otras materias primas). La interrupción de 12 millones de b/d está poniendo contra las cuerdas la economía mundial.
No obstante, existe una tranquilidad vital porque se piensa que tras el final del conflicto, la normalidad se recuperará con rapidez y volveremos a la senda de crecimiento habitual.
En realidad, el cierre del estrecho de Ormuz ha adelantado una situación que se iba a producir igualmente, solo que unos años más tarde.
El grado de destrucción de los inventarios se refleja en esta tabla (gracias Ravi).
Incluso cuando termine el conflicto, se necesitará reponer los inventarios consumidos, asegurando una demanda alta, con una producción afectada por la destrucción de infraestructuras y la dificultad en reanudar la producción de viejos pozos.
Esta interrupción va a acelerar el comienzo de la disminución de la producción mundial de petróleo. Iba a alcanzar el pico (peak oil) entre 2025-2027 ( se considera una meseta desde 2018, porque la variación es muy pequeña). La adición de los líquidos de gas natural (que no son petróleo) distorsiona los gráficos cuando se presenta la producción total, pero todos sabemos que los LGN no sirven para producir gasolina, diésel y keroseno, por lo que añadirlos como si fueran petróleo no tiene ningún sentido. Ahora es muy probable que ya no podamos recuperar la extracción anterior al cierre.
Hace tiempo que mantengo una hoja de ruta sobre la producción de petróleo mundial que señala este gráfico como el más probable.
En el último informe de Wood Mackenzie, las cosas del petróleo empiezan a estar bastante claras y cada vez más, los operadores independientes como Rystad Energy o el propio Wood Mackenzie, coinciden en su pronóstico.
“Las principales compañías petroleras están aumentando la inversión en exploración de alto impacto, ya que la industria se enfrenta a un posible déficit de suministro de 300.000 millones de barriles para 2050, según un nuevo análisis de Wood Mackenzie .
El informe estima que los yacimientos actualmente en producción y autorizados suministrarán solo unos 700 mil millones de barriles de líquidos hasta mediados de siglo, lo que generará un déficit significativo si no se realizan nuevos descubrimientos o ampliaciones de los yacimientos existentes. Al mismo tiempo, se prevé que la producción de los activos actuales disminuya en casi un 40 % entre 2025 y 2040.”
Una reducción de la producción de los activos actuales del 40% sobre los actuales 85 millones de b/d (sin tener en cuenta el desastre de Ormuz), implica un descenso de 34 millones de b/d sobre la producción actual, cayendo a 51 millones de b/d en 2040. Es un poco más acelerado que mi gráfico, pero es solo sobre los activos actuales, lo que deja un poco de margen para futuros descubrimientos.
Todos sabemos que brillan por su ausencia, con un gráfico demoledor, incluyendo el propio de la IEA.
Si nos centramos en los últimos diez años, el descenso ha alcanzado mínimos de 5.000 millones de barriles para el petróleo y el gas de forma conjunta.
Pero si miramos a más largo plazo, la tendencia viene de muy lejos.
El descenso es imparable debido al agotamiento de las cuencas maduras y a la falta de nuevos descubrimientos en otros lugares vírgenes.
Pozos de alto impacto.
Se está proponiendo un fuerte incremento en la inversión en nuevos pozos, para evitar el descalabro que supone la caída prevista de la producción mundial de petróleo.
“¿Cuáles son los principales pozos de exploración y producción a tener en cuenta en 2026?
En primer lugar, el comienzo del año ha sido desalentador. Los primeros cuatro pozos importantes que habíamos estado observando resultaron secos; así es el juego, y los jugadores conocen los riesgos.
De los 23 pozos que identificamos en enero como pozos a tener en cuenta en 2026, estos cuatro tienen un alto potencial:
Morpho (Petrobras 100%), actualmente en fase de perforación, representa un potencial de apertura de yacimiento de 800 millones de barriles equivalentes de petróleo en Foz do Amazonas, la cuenca más septentrional de Brasil, adyacente a la Guayana Francesa.
Las licencias OPW1 (800 mmboe) y OPW6 (338 mmboe) (Greenland Energy Company 70%), una campaña muy esperada en la costa este de Groenlandia para evaluar las perspectivas en un yacimiento análogo a la plataforma noruega adyacente y prolífica.
El yacimiento SM-1378-1 (Equinor 100%) en la cuenca de Santos, en Brasil, tendrá como objetivo los mismos carbonatos microbianos presalinos del gigantesco descubrimiento de Bumerangue de BP.
El pozo Bubale-1 de Murphy, el segundo de sus tres programas de perforación en Costa de Marfil, es un prospecto petrolífero con reservas de 440 millones de barriles equivalentes de petróleo.”
El gráfico.
Sí, la solución que refleja Wood Mackenzie en su artículo es dedicar mucho más dinero a la exploración, pero luego remarca que los cuatro primeros pozos de alto impacto han sido “agua”.
Si no descubrimos apenas nada o lo más lógico, si todo sigue la tendencia actual, en 2040 la producción de petróleo habrá descendido casi un 40% sobre los 85 millones de b/d de hoy. El desplome de 12 millones de b/d que estamos experimentando por el cierre de Ormuz es una broma comparado con una caída de 34 millones b/d y de forma permanente.
Hay que empezar a asumir que este acantilado Séneca va a cambiar nuestra forma de vida, porque la alternativa es igualmente deplorable.
La transición energética implica cambiar un sistema basado en los fósiles por un sistema totalmente electrificado. Pero de la misma forma que el petróleo es la sangre del sistema fósil, el cobre hace el mismo papel en el caso de la electrificación.
Y aquí el déficit esperado (con una tendencia normal, no un 100% de transición) del cobre es similar al del petróleo.
Si el petróleo va a caer un 40% para 2040, el déficit esperado de cobre alcanza un 30% en 2035 (según IEA), muy similar a la tendencia del petróleo.
“La proximidad de la Era de la Electricidad está impulsando un gran aumento en la demanda de cobre, impulsada por las redes, las baterías, los vehículos eléctricos y las energías renovables
Pero las tendencias actuales sugieren un déficit de suministro de cobre del 30% para 2035, lo que aumenta los riesgos de seguridad energética. Esto requiere más inversión minera, innovación y reciclaje.”
El petróleo (en su variante de diésel) es fundamental para extraer el resto de materias primas de las minas. El déficit de cobre es debido a su propia tendencia sobre la falta de sustitución en las reservas que se van extrayendo, pero no incluye un descenso en la producción debido a un menor uso de diésel por escasez de petróleo. Por lo tanto, las retroalimentaciones van a empezar enseguida y no solo vamos a ver reducción en la producción de cobre por agotamiento de sus reservas, sino también por falta de combustible para extraer las materias primas.
Sí, el gráfico del acantilado Séneca, con un fuerte descenso en la producción va a ser algo extendido a muchas materias primas.
Los informes empiezan a converger. La propia IEA reconoció en un informe en Septiembre pasado que las tasas de declinación están creciendo en los pozos de petróleo. El shale oil de EE.UU. nos ha dado 15 años de margen, pero por las propias características de su extracción, va a proporcionarnos un descenso más abrupto que los viejos pozos maduros de Oriente Medio.
No es si va a ocurrir, no es cuando va a ocurrir, el problema es qué vamos a hacer si ya ha comenzado el declive. La crisis de Oriente Medio ha dinamitado el periodo de espera (se centraba en 2030) y su aceleración supone que la caída ya ha comenzado.
El mundo se enfrenta a un cambio sistémico civilizatorio. Pasar de un crecimiento continuo (con sus crisis periódicas) durante siglos a una contracción permanente, no es algo que la dirigencia mundial esté contemplando en su análisis del futuro. Creer que se puede pasar de un sistema de combustibles fósiles a una electrificación total en pocos años, sin contemplar los múltiples problemas irresolubles (empezando por el agotamiento de recursos, pero también un endeudamiento catastrófico usado para alargar el periodo de crecimiento) es una utopía, un brindis al sol.
La opinión pública mundial ignora todo lo referente a los recursos. Se piensa que si escasean es cuestión de subir un poco el precio y según la economía clásica, los recursos aparecerán por efecto de los precios.
Ya es hora de ser realista.
El problema no es la interrupción del estrecho de Ormuz, es el agotamiento de un sistema basado en el crecimiento perpetuo. Y las perspectivas empiezan a ser coincidentes, los recursos están notablemente agotados y la ausencia de descubrimientos en las últimas décadas es la muestra de la falta de reposición que evite el descenso de las reservas. Cuando los yacimientos actuales terminen su vida útil, no hay sustitutos detrás que puedan compensar el descenso de la producción.
La falta de respuesta a esta situación nos condena a un desplome brutal de la economía mundial. Y las guerras que ya estamos sufriendo son la consecuencia de la falta de recursos disponibles, no la deriva de una persona concreta, por muy poderosa que sea. Por lo tanto, no esperen que las guerras terminen enseguida, sino lo esperable es una extensión a todo el mundo. El brutal proceso de rearme en curso no es una casualidad, pero podemos pensar que es debido a que los “malos” quieren invadirnos y tenemos que prepararnos. No nos van a preguntar, pero es importante dar a conocer un relato adecuado para evitar las manifestaciones del “No a la guerra” que generan desconfianza en el sistema.
En fin, como en Matrix, cuando terminen de leer este panfleto, verán las noticias y se sentirán reconfortados ante la buena marcha de la economía y se encontrarán mucho mejor.
Solo una opinión.








La propia IEA dice que la interrupción causa una caída de 13 millones de b/d.
https://elperiodicodelaenergia.com/la-aie-alerta-de-la-mayor-crisis-energetica-de-la-historia-por-el-cierre-de-ormuz
La AIE alerta de "la mayor crisis energética de la historia" por el cierre de Ormuz
"En la crisis actual perdemos 13 millones de barriles diarios de petróleo", ha estimado Fatih Birol
El aluminio empieza a dar problemas de escasez.
https://www.zerohedge.com/commodities/mercuria-goldman-jpmorgan-see-major-aluminum-market-shock
Los analistas de Mercuria, la empresa suiza de comercio de materias primas con sede en Ginebra, están dando la voz de alarma sobre el mercado mundial del aluminio tras las graves perturbaciones en la región del Golfo, sumándose a una creciente lista de mesas de negociación y equipos de investigación que advierten de una creciente crisis de suministro.
" La magnitud de la crisis de oferta que estamos viendo en el mercado del aluminio es probablemente la mayor crisis de oferta individual que haya sufrido un mercado de metales básicos en la era posterior al año 2000 ", dijo a Reuters Nick Snowdon, analista de materias primas de Mercuria, al margen de la Cumbre Global de Materias Primas del Financial Times en Lausana, Suiza.
Snowdon declaró entonces a Reuters: "Ya estamos ante un evento 'cisne negro'. Nadie podría haber previsto algo de esta magnitud".